Europa admite el lavado verde del gas y la energía nuclear

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El Parlamento Europeo dio la espalda el pasado miércoles 6 de julio al clima y a la ciudadanía al respaldar un paquete de normas de financiación sostenible que canalizarán miles de millones de euros hacia actividades que acelerarán el cambio climático y dañarán el planeta. Los eurodiputados tuvieron la oportunidad de rechazar el acto delegado omplementario, una pieza legislativa que incluye el gas y la energía nuclear en la Taxonomía de la UE, la guía de inversiones “verdes” europea. Sin embargo, no dieron este paso definitivo.


Esta nueva legislación otorga al gas y a la energía nuclear una etiqueta "verde" a pesar de las elevadas emisiones del gas y de los residuos radiactivos que produce la energía nuclear. Con esta decisión se corre el riesgo de canalizar miles de millones de euros de inversiones hacia estas fuentes de energía perjudiciales y alejarlas de las renovables, realmente sostenibles, como la eólica y la solar.

"El gas y la energía nuclear no son sostenibles y etiquetarlos como tales es un flagrante lavado verde. Esta decisión perjudica al clima y a las generaciones futuras. Los lobbies del gas y la energía nuclear se han llevado el ‘premio gordo’, permitiendo desviar miles de millones de inversiones que son muy necesarias para garantizar la transición climática".

Mar Asunción, responsable del Programa de Clima y Energía de WWF.


En la edición en papel de Panda la noticia es completamente distinta, porque la votación en el Parlamento se produjo cuando ya estaba en imprenta. Y es que a mediados de junio las comisiones de Medio Ambiente y Asuntos Económicos habían rechazado la clasificación del gas fósil y la energía nuclear como ambientalmente sostenibles en la taxonomía europea.